sábado, 2 de noviembre de 2013

LAS CALLES.

Creo que suele pasar de manera repetitiva al salir a caminar que los andenes de las calles heridas y supurantes de espectros caminantes se convierten en el camino que nos conduce fuera dela realidad, los focos de luz en compañías nocturnas y de repente sólo nos dejamos llevar por uno y mil pensamientos, entonces nos acaparan un montón de ideas y reflexiones vagas sobre lo que hemos hecho o por el contrario hemos dejado de hacer y entre tanto quizá encontremos solución a un problema que nos aqueja o sólo logremos confundirnos más, el viento se convierte en el balls silencioso que arrulla momentáneamente hasta el más profundo sentimiento que termina despertando escandalosamente al aterrizar de nuevo en la realidad.
Recordamos, imaginamos y simplemente la mente juega ¿A favor? ¿En contra? ¿Quién podría saberlo con certeza?, pocos los afortunados que complementan sus sueños con la realidad.