Siempre he tenido la mala costumbre de dejar las cosas a medias, ¿Y qué puedo hacer? ahora no es tan mala, esta vez hay una excepción.
He dejado incontables escritos a medias, libros a medias, conversaciones a medias, sonrisas a medias, lágrimas a medias, canciones a medias y unas cuantas medias sin su otra media gritando en mi cajón.
Durante tanto tiempo empecé cosas que jamás terminé que andaba llena de retazos a medias.
Ahora me gusta empezar cosas que jamás quiero terminar, y no, por favor no pienses que es mediocridad, es más bien ganas de que no nos acabemos jamás.
Me gusta empezar cosas que jamás quiero terminar cuando se trata de besarte y navegarte con los labios.
Me gusta empezar cosas que jamás quiero terminar cuando se trata de tomarte de la mano y caminar como si no existiera fin.
Me gusta empezar cosas que jamás quiero terminar cuando hacemos el amor y el reloj pierde el control.
Me gusta empezar cosas que jamás quiero terminar cuando se trata de hacerte reír, de vivir, de existir contigo, en ti y para ti.
No me tomes por demente, pero debes saber que la cosa que más me gusta o bueno, mejor la cosa que más me encanta empezar y jamás voy a terminar es nuestra historia, amor.