Siempre he tenido la mala costumbre de dejar las cosas a medias, ¿Y qué puedo hacer? ahora no es tan mala, esta vez hay una excepción.
He dejado incontables escritos a medias, libros a medias, conversaciones a medias, sonrisas a medias, lágrimas a medias, canciones a medias y unas cuantas medias sin su otra media gritando en mi cajón.
Durante tanto tiempo empecé cosas que jamás terminé que andaba llena de retazos a medias.
Ahora me gusta empezar cosas que jamás quiero terminar, y no, por favor no pienses que es mediocridad, es más bien ganas de que no nos acabemos jamás.
Me gusta empezar cosas que jamás quiero terminar cuando se trata de besarte y navegarte con los labios.
Me gusta empezar cosas que jamás quiero terminar cuando se trata de tomarte de la mano y caminar como si no existiera fin.
Me gusta empezar cosas que jamás quiero terminar cuando hacemos el amor y el reloj pierde el control.
Me gusta empezar cosas que jamás quiero terminar cuando se trata de hacerte reír, de vivir, de existir contigo, en ti y para ti.
No me tomes por demente, pero debes saber que la cosa que más me gusta o bueno, mejor la cosa que más me encanta empezar y jamás voy a terminar es nuestra historia, amor.
No soy buena con las palabras, por eso escribo. La hora cuando el mundo se colorea de ruido azul, en un mismo cenicero cenizas y realidad.
martes, 3 de noviembre de 2015
martes, 1 de septiembre de 2015
viernes, 21 de agosto de 2015
Mejor te cuento una historia.
1:29, las ovejas salieron corriendo y no me dejan dormir, tengo un "Ojalá pudiese abrazarte esta noche" atorado en el paraguas y ya empecé a llover, pero descuida, algo podremos hacer.
1:35 cuatro, tres, dos, uno, contaría nubes, pero ya miré por la ventana y tampoco las puedo ver así que mejor te cuento una historia.
Verás, hace mucho tiempo o quizás poco, ¿quién lo va a saber? existió una niña con miedo, sabía lo que era ser feliz claro, como cualquier persona que pudiese buscar su significado en las páginas de un diccionario, nunca lo sintió pero podía hacerse al menos una idea cuando miraba al cielo y veía a las nubes bailar sobre ella.
Vivía, aunque no se sintiese como una persona viva, a veces hasta tenía que poner un dedo bajo su nariz para comprobar que aún respiraba.
Esta niña no podía si quiera decirle a alguien como se sentía, probablemente no sentía nada, gritaba y ni una palabra salía de su boca, lloraba y su rostro seguía seco.
Fumaba mucho, caminaba mucho, pensaba mucho y entre mucho y mucho, poco y nada tenía para ser sinceros.
Sin saber cómo pintar, se resignó a llevar su vida en blanco y negro.
Sin saber cómo pintar, se resignó a llevar su vida en blanco y negro.
Guardó en una cajita los colores, los pinceles, y su sonrisa, con el tiempo los olvidó, y creyó haberlos perdido.
Y te preguntarás ¿cómo lo sé? Y bueno la respuesta es simple, esa niña era yo.
Hasta que un día cuando menos lo pensé la historia cambió.
Recuperé los colores y las ganas de pintar, encontré el lienzo perfecto, ¿Quieres saber cuál? tu vida, y sin saberlo ella le dio color a la mía.
Recuperé los colores y las ganas de pintar, encontré el lienzo perfecto, ¿Quieres saber cuál? tu vida, y sin saberlo ella le dio color a la mía.
De repente esta vida vacía que ni siquiera había empezado a ser vivida se llenó de tu aire, de tu cielo, de tus nubes, de tus colores. Cambié los cigarrillos por besos, las lágrimas por sonrisas, unas sonrisas sinceras.
Las notas de la agenda por escritos con destinatario.
Las caminatas sola por pasos de tu mano.
El miedo se esfumó y no necesite más diccionarios para definir la felicidad, porque la vi cuando te mire, la probé en tus labios, y la toqué en tu piel.
Las notas de la agenda por escritos con destinatario.
Las caminatas sola por pasos de tu mano.
El miedo se esfumó y no necesite más diccionarios para definir la felicidad, porque la vi cuando te mire, la probé en tus labios, y la toqué en tu piel.
Y quizás es una historia muy larga sólo para contarte que tu vida le dio vida a la mía.
2:19 ya dejé de llover, pero aún espero descampar en tus brazos.
Te amo como nos enseñaron que sólo en los cuentos se puede amar, para toda la vida y con finales felices y es que nuestro mejor final es que no tenemos final.
Te amo como nos enseñaron que sólo en los cuentos se puede amar, para toda la vida y con finales felices y es que nuestro mejor final es que no tenemos final.
domingo, 10 de mayo de 2015
Esquemas.
A veces vivimos con tanto miedo al futuro que ni siquiera nos permitimos pensar en él, repetimos mil veces que jamás haríamos cierta cosa y nos encerramos en una idea, en una realidad estática, aburrida, sin emoción.
Al final cuando menos lo esperamos aparece alguien que rompe todos nuestros esquemas, alguien que nos devuelve las ganas de creer, de vivir, de llenar páginas enteras con escritos, y las tazas con café, con ganas de soñar despiertos y está bien, increíblemente bien, es eso lo que me pasó, de repente empecé a pensar en plural, a ver el mundo con otros ojos, con sus ojos, empecé a caminar despacio, pero de su mano, a sentir los días más amables y me fijé que el afán sólo me hizo olvidar los detalles que verdaderamente importaban.Las cosas cotidianas que siempre me parecieron extrañas empezaron a tomar sentido: las empalagosas parejas y lo patéticas que me resultaban cuando no podían colgar, sus conversaciones largas, los regalos románticos, los planes a futuro, las relaciones estables, hasta los sentimientos prematuros.
Empecé a creer en los 'siempre' y ver diferente los 'nunca', perdí el miedo a decir 'te amo', a sentir que quería más de lo que debía, empecé planear a su lado lo que jure jamás querer hacer con nadie. Sin buscarlo todo lo que nunca creí para mí, empezó a encajar, a colarse por mi piel con sus caricias, por mis labios con sus besos y por mis pupilas con su mirada.
Entonces me di cuenta que no quería alguien que me desordenara la vida, para eso bastaba conmigo misma, necesitaba alguien con quien poder tener un norte y caminar hacia él, alguien con quien vivir sin miedo y permitirme pensar a futuro, mejor aún, en nuestro futuro.
He pensado.
He pensado y quizás querrás saber en qué, entonces te contaré. Verás, he pensado en tus labios y en lo mucho que deseo sentirlos justo allí, en donde empiezan los míos, justo en ese lugar en donde comienza también la felicidad y se acaba la compostura.
He pensado en tu sonrisa y por supuesto en la que se dibuja en mí cuando te miro, cuando te pienso y casi puedo acariciar tu recuerdo con los ojos cerrados.
He pensado en lo vacío que ha de sentirse un árbol sin hojas, exactamente como han de sentirse mis manos sin las tuyas.
He pensado un tu mirada, profunda e infinita... ¡ya lo sé!, mágica, como un arcoiris porque aunque existan mil explicaciones, para mí siempre será increíble.
He pensado en el tiempo, tan eterno, tan asfixiante sin ti, tan difícil de contar que el reloj quisiera poder detenerse, hacerse polvo o mejor avanzar mil veces más rápido, tan rápido como mi corazón cuando te tengo cerca.
He pensado en nuestra historia, en que cada día que te tengo conmigo es una de las miles de líneas que quiero escribir contigo.
He pensado en tu voz que es mejor que nada, mejor que todo, lo único que quiero escuchar, saborear cada palabra, cada sonido.
He pensado que te amo, en lo mucho que me cuesta no decirlo pero en lo fácil que es sentirlo, es como ir a un lugar por primera vez y entonces se quiere correr en todas las direcciones y grabar en la memoria cada rincón, así me siento descubriendo lo que es sentir tanto, sentir bonito.
He pensado en nuestros silencios, en lo alto que gritan las miradas y en lo mucho que dicen las sonrisas, mirarte es como viajar por mil galaxias en un segundo, mirar el cielo y perderse en él, ir en una montaña rusa a la velocidad de la luz, a la velocidad de la luz que tú me das.
He pensado en que la felicidad se parece a ti, y no sólo se parece a tí, huele a ti, sabe a ti pero más que eso, pensé en que la felicidad eres tú.
He pensado por último en en mí, y es que ya no puedo pensar en mí sin pensar en ti.
Así que mejor te diré que he pensado en nosotrxs.
He pensado en tu sonrisa y por supuesto en la que se dibuja en mí cuando te miro, cuando te pienso y casi puedo acariciar tu recuerdo con los ojos cerrados.
He pensado en lo vacío que ha de sentirse un árbol sin hojas, exactamente como han de sentirse mis manos sin las tuyas.
He pensado un tu mirada, profunda e infinita... ¡ya lo sé!, mágica, como un arcoiris porque aunque existan mil explicaciones, para mí siempre será increíble.
He pensado en el tiempo, tan eterno, tan asfixiante sin ti, tan difícil de contar que el reloj quisiera poder detenerse, hacerse polvo o mejor avanzar mil veces más rápido, tan rápido como mi corazón cuando te tengo cerca.
He pensado en nuestra historia, en que cada día que te tengo conmigo es una de las miles de líneas que quiero escribir contigo.
He pensado en tu voz que es mejor que nada, mejor que todo, lo único que quiero escuchar, saborear cada palabra, cada sonido.
He pensado que te amo, en lo mucho que me cuesta no decirlo pero en lo fácil que es sentirlo, es como ir a un lugar por primera vez y entonces se quiere correr en todas las direcciones y grabar en la memoria cada rincón, así me siento descubriendo lo que es sentir tanto, sentir bonito.
He pensado en nuestros silencios, en lo alto que gritan las miradas y en lo mucho que dicen las sonrisas, mirarte es como viajar por mil galaxias en un segundo, mirar el cielo y perderse en él, ir en una montaña rusa a la velocidad de la luz, a la velocidad de la luz que tú me das.
He pensado en que la felicidad se parece a ti, y no sólo se parece a tí, huele a ti, sabe a ti pero más que eso, pensé en que la felicidad eres tú.
He pensado por último en en mí, y es que ya no puedo pensar en mí sin pensar en ti.
Así que mejor te diré que he pensado en nosotrxs.
miércoles, 15 de abril de 2015
Descubriendo una nube.
Cuando digo que me gusta mirarla, quizás más bien me refiero a que me gusta intentar descubrirla, recorrerla con las pupilas para finalmente darme cuenta que jamás podré descifrarla y confirmar simplemente que me encanta.
Verla sonreír es como subir por instantes a una nube y dar un paseo. Hace falta un poco más que valor para resistir las ganas de besarla, y no quiero sonar insistente pero mirarla es increíble, verla a los ojos es como presenciar el fuego arder en una noche helada.
Ella es un salto al vacío, una caída libre, pero una en la que no siento temor porque la abrazo y quisiera quedarme en ella por siempre.
Cuando la beso siento que todo es posible, que rompemos las barreras del tiempo y del espacio.
Mi corazón va más rápido que la luz o el sonido, y ya no hay más, sólo puedo sonreír, medio en sus labios, medio en los míos, medio acá, medio allá.
Mi corazón va más rápido que la luz o el sonido, y ya no hay más, sólo puedo sonreír, medio en sus labios, medio en los míos, medio acá, medio allá.
Tiene la piel tan suave que al tocarla siento que me acaricia a mí. Me gusta pensar que su cuello es mi segundo hogar.
Su voz es como mi canción favorita y no miento, nunca me cansaría de escucharla, cuando pronuncia mi nombre me da vida. En definitiva, ella es poder soñar con los ojos abiertos, ella es mis ganas de soñar.
martes, 24 de febrero de 2015
Sólo es el comienzo.
Hoy escribo con no sólo mi dolor e indignación sino con el de un país que tenía todas sus esperanzas puestas en abrir esa puerta a un cambio social y cultural, en el verdadero desarrollo de nuestra nación. Y entonces nos surge esta duda junto con otras mil ¿Por qué si avanzan las tecnologías, la ciencia y estamos intentando ser parte de la globalización no empezamos por revolucionar nuestro propio pensamiento?. Es que NO tiene lógica.Una vez más hemos demostrado por qué la situación de nuestro país cada día es peor, una vez más han apagado el sueño de miles de personas que reclamamos por nuestro DERECHO de tener una familia, de vivir dignamente, pero sobre todo de ser felices.
Siento esta causa más mía que cualquier otra, porque no es este el país en el que quiero pasar el resto de mis días, obligada a vivir bajo el margen social, las tradiciones y como siempre lo he dicho, una "Moral" que parece la basura mal reciclada de los siglos pasados, soportando los prejuicios de personas ignorantes que se atreven a calificar la integridad de una persona sólo por su inclinación sexual, como si esto le hiciese un mejor o peor ser humano, y lo siento pero no estoy dispuesta a aceptarlo.
Me duele profundamente pensar que a miles de personas básicamente se nos está condenando a abandonar nuestro hogar, nuestro país y nuestras vidas, para empezar otras en un lugar donde sí se respeten y se hagan valer los derechos humanos. Pero más que esto me parece imposible de comprender el hecho de que le nieguen a otros miles de niños la posibilad de tener amor, de crecer con una familia y de vivir con dignidad, sólo por las especulaciones y repito ESPECULACIONES porque no son más, sobre las posibles consecuencias que podrían tener en la vida estos pequeños por tener padres homosexuales."Que es que el niño va a salir marica como los papas" entonces surge la siguiente duda: Si la orientación sexual de un niño estuviese determinada por la de sus padres entonces ¿Por qué personas educadas por padres heterosexuales no lo somos también?.
Después "Que no porque al niño le van a hacer bullying por tener dos mamas/papas" y bueno ¿Cómo quieren que no le hagan bullying a los niños, señores/as heterosexuales si ustedes mismos se encargan de educar a sus hijos desde que nacen, "Supuestamente con valores" y dejan escapar cosas tan importantes como la tolerancia el respeto por la diversidad? Y de verdad dudo, que una pareja homosexual eduque a sus hijos de una manera tan paupérrima como la de ustedes que se encargan de crear barreras sociales, económicas y culturales simplemente porque tienen miedo, miedo al cambio, miedo a todo lo que rompe con sus tradiciones, miedo a lo diferente, miedo a que alguien tenga más razón que ustedes y ya no tengan más el control.
Estoy mamada, absolutamente cansada de escuchar argumentos sin ningún tipo de validez sujetos a la religión para intentar justificar la ignorancia de gran parte del país, y qué pena despertarlos de su sueño profundo pero la constitución de 1986 ya es historia patria, y si vamos a hablar de derechos y de leyes, dejemos de lejitos los escritos de la biblia y ese circo barato de la edad media al que nos quieren someter.
Estoy aún más cansada de escuchar la palabra "Minoría" es que no somos una minoría, y si lo somos es porque queremos, porque nos faltan pantalones y tetas para alzar la maño y decir "Hey, son mis derechos, nadie puede elegir por mí" porque nos hace falta más gente que se apropie de esta causa, es más, su causa, más gente que piense en las generaciones que vienen, hace falta más gente que luche, porque esa es la verdadera minoría, la minoría no son las personas homosexuales ni las que están a favor, la minoría somos las personas que de verdad nos sentimos comprometidas por hacer un cambio social, esas personas que necesitamos verlo, que sabemos que puede llegar a ser más que sólo un ideal, pero mientras no nos organicemos, mientras sigamos con una mentalidad así de conformista, nos quedemos de brazos cruzados y esperemos que otros hagan algo o nos solucionen el problema no va a pasar nada. Esto no es una derrota, por el contrario, nos sentimos más fuertes que nunca para seguir buscando la igualdad, para seguir haciendo de éste un país más tolerante, más humano con el respeto real de nuestros derechos fundamentales. #LaIgualdadEsImparable.
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