martes, 12 de agosto de 2014

ENTRE BRISAS.

Y de repente estaban allí, tan ausentes, tan lejanos, casi a punto de desaparecer.
A pesar de que sólo los separaba un viejo árbol astillado por el olvido, parecían haber construido un enorme muro congelado por las miradas y la  brisa que rozaba impaciente sus cuellos.
Se miraban de reojo, las esperanzas les colgaban de las pestañas y las palabras se desmoronaban sin si quiera ser pronunciadas, los sueños tejían en recuerdos las viejas risas y caricias.
Anhelaban el reencuentro, querían atraparlo y estrecharlo contra su pecho como un pequeño que ha dejado escapar su pelota amarilla, que le recuerda que la vida es amar y ya.
Empieza a caer la noche y con ella la resistencia, el orgullo se desintegra, se rinden, se acercan sus siluetas entre sonrisas complices y al final sólo sienten sus labios fundirse al compás de las ramas chocar se entre si como si su fugaz amor redimiera al mundo.

1 comentario:

  1. hola paula lastima que ya no nos hablemos por chat que hermoso escribes

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